Juan Soto volvió a encender el Citi Field y a medio MLB al despachar par de tablazos en la victoria 7-3 de los Mets sobre los Bravos, convirtiéndose en el primer pelotero con 27 encuentros de múltiples jonrones antes de cumplir 27 años. De paso, dejó atrás al legendario Jimmie Foxx, quien mantuvo la marca por casi nueve décadas.
Según los registros oficiales de MLB, el jardinero dominicano lleva 10 bambinazos en junio cinco de ellos en sus últimos cinco partidos y comparte el liderato del mes con Cal Raleigh y Eugenio Suárez. En la jornada del miércoles se fue de 4-2, impulsó tres carreras y engomó otra, subiendo a 19 sus vuelacercas de la campaña.
De esta forma, Soto no solo rebasó a Foxx (26) en la lista histórica; también amplió la distancia sobre otros prodigios de su generación. Para ponerlo en perspectiva: Bryce Harper llegó a 17 juegos de dos jonrones antes de los 27, mientras que Mike Trout se quedó en 16 a esa misma edad.
El hachazo ofensivo llega en buen momento para unos Mets que habían perdido ocho de sus últimos diez compromisos y se ubican ahora con foja de 47-34, aún en carrera por el comodín de la Nacional. La producción de Soto en la cuarta entrada encendió un rally de cinco rayitas frente al novato colombiano Didier Fuentes; el segundo estacazo, en el séptimo, fue pura pólvora para sellar la victoria.
Aunque algunos críticos cuestionaron su adaptación inicial a la Gran Manzana, el de Villa Mella ha respondido con poder y consistencia. Su promedio de embasarse (.420) es el más alto entre los bateadores zurdos de la liga este año, y su tasa de boletos sigue acercándose al récord de Mickey Mantle para peloteros sub-27.
Más allá de las cifras, los coaches de los Mets destacan un ajuste clave: Soto ha reducido su porcentaje de swings fuera de la zona a 19 %, el mejor de su carrera, lo que explica el repunte de slugging (.589) y su capacidad para castigar picheos en conteos profundos. Ese enfoque paciente “ver pelota, darle duro”, como él mismo lo resume se ha convertido en el termómetro del lineup neoyorquino.
Con medio calendario por delante, el dominicano no solo apunta a los 40 jonrones, sino que coquetea con romper la barrera de 150 bases por bolas y 1.000 de OPS por cuarta vez antes de los 27 algo que ni Ted Williams logró. Si mantiene este ritmo, no será descabellado hablar de la mejor temporada ofensiva de un quisqueyano desde los días de Manny Ramírez en Boston.
En pocas palabras Soto está “prendido en candela” y el récord de Foxx ya es historia. Ahora la pregunta es cuántas páginas más escribirá a puro tablazo- antes de soplar las 27 velitas.

